COMO SURGE EL PROYECTO ANJALI


«  Lo percibido es una descripción aprendida y moldeable. Si se quiere, el acto de percibir es siempre libre. El perceptor un misterio contemplado. Lo percibido, el mismo misterio » Carlos Jesús Castillejos
 


El proyecto Anjali nace de una necesidad profunda de compartir lo aprendido.

Todo empezó en 2008, en el primer viaje de Nelly Bordelais en México como estudiante de comercio. Ahí Nelly descubrió una fascinación por las tradiciones nativas de las Américas. En paralelo, el mundo hinduista y shivaista se abre ante ella. Descubrir estas dos realidades y concepto del Ser como co-creador de su vida, mueve todas sus referencias.

Nelly estudia con Xanatl Barra, abuela de la tradición  Maya Tolteca, quien es hoy su guía. Xanatl es miembro de la comunidad de Masacalli fundada por el visionario Carlos Castallejos. Su misión y visión es de proteger y difundir las enseñanzas de los sabios de l'Anahuac. Es pionera en la transmisión de las enseñanzas de Jamie Sams a través de Los 13 Clanes Madre que se abre a círculos mixtos. Como danzante de la luna, Nelly se acerca del Camino Rojo (Camino de la tradición Mexica) y  su cosmovisión. Se inspira y sigue los pasos de la Abuela Tonalmitl, quien se vuelve su guía en el entendimiento y la experiencia vivencial de la tradición Mexica. La Abuela Tonalmitl es una de las cuatro iniciadora de La Danza de la Luna en Mexico y América Latina. Esta herencia hoy se expande en varios continentes. La Abuela es también una figura de autoridad del Consejo de Raíces de la Tierra. Se presenta como defensora de la vida y de la Madre Tierra. Invita en particular a las mujeres a reconocer y valorar sus papeles de Guardianas de la vida.
La tradición Nativa Americana se vuelve para Nelly una filosofía de vida. Se presentan frente a ella las oportunidades de conocer a guardianes de tradición que cultivan el arte de desaprender para reaprender a vivir. Soltar su propio condicionamiento (cultural, familiar...) para apropiarse la sabiduría del corazón.

Todas estas enseñanzas tienen cada vez mas sentido para Nelly y en cada regreso a Tierras francesas, en contacto con sus amigos y familiares, ella reconoce la importancia del compartir estas sabidurías ancestrales. La sabiduría no tiene fronteras y si puede acompañar y sostener el proceso de cada uno, la palabra merece ser escuchada. Nace el proyecto Anjali cuyo objetivo es cruzar las fronteras físicas y difundir la palabra de los ancestros.